This action requires an account to continue. Please log in or create an account in order to proceed with your booking.
Historic Charm with Modern Design
Experience the allure of an 18th-century building, beautifully juxtaposed with modern design just 20 km from Almagro.
Luxurious Rooms and Amenities
Indulge in one of the 30 bright and uniquely styled rooms, featuring hydro-massage showers or baths. Enjoy luxury duvets, organic toiletries, and the option of a spa bath or fireplace in the Junior suites.
Relaxation and Fine Dining
Unwind in the outdoor swimming pool or library, and explore museum spaces within the palace. Delight in regional dishes at the on-site restaurant, catering to all guests including those with disabilities.
For a blend of history and luxury, book your stay at Hotel Boutique Palacio de la Serna now.
Note: This hotel is semi-detox. It does not have a television.
Anything that promotes distancing from screens and connecting with oneself is a value we base our hotel on.
An eco-friendly hotel for connecting with the environment and oneself. The new luxury is the old luxury. No television, no distractions.
Silence as well-being, transformed into an object of desire.Please inform of your expected arrival time in advance. You can use the Special Requests box when booking, or contact the property directly using the contact details in your confirmation.
Guests are required to show a photo ID and credit card upon check-in. Please note that all Special Requests are subject to availability and additional charges may apply.
Free public parking is possible on site (reservation is not needed).
Pets are not allowed.
WiFi is available in the hotel rooms and is free of charge.
Children are not allowed.
Adults stay for € 30 per person per night when using an available extra bed.
Any type of extra bed or child's cot/crib is upon request and needs to be confirmed by management.
Supplements are not calculated automatically in the total costs and will have to be paid for separately during your stay.
Las instalaciones, el entorno
Nada
No es un hotel rural al uso. Es un museo y duermes dentro de un museo. Hay que entenderlo así. La ubicación es buena porque está en un enclave rural, dentro de un pueblo de 300 habitantes, si bien, cerca de Ciudad Real. Partes del hotel dan al campo y, si se sabe apreciar, se agradece el silencio y el canto de los pájaros (primavera). Por dentro hay que dejarse llevar por los consejos de Eduardo, todo un profesional. Nos mostró el museo del artista Eugenio Bermejo y de sus maravillas de reliquias de coches. El restaurante presenta una carta con precios algo elevados, pero todos los productos que tomamos eran de calidad, el vino de cosecha propia estaba a buena relación calidad/precio. Bien atendidos y el restaurante maravillosamente decorado y su chimenea encendida. Lo de bajarse del coche para tocar un timbre a dos metros del vehículo no debe suponer un problema, seguramente, hoy que todos vamos al gym, nos viene bien mover las piernas (salvo en caso de discapacidad, claro está). No hay tv. Un drama para algunos-as....
El desayuno hay que mejorarlo. Ya le dimos a Eduardo nuestras opiniones, que amablemente recopiló. También es verdad, que debería haber WIFI en determinados puntos. No obstante, soy partidario de aquellos negocios que ponen el carte de "No tenemos WIFI. Aquí se conversa, se admira el arte o el paisaje". Punto.
Eché de menos una tele en la habitacion, por lo demás bien.
NO ME GUSTÓ NADA, estaba todo muy sucio. Lo único que puedo destacar es la cama, no estaba mal dentro de todo lo malo.
TODO. Camareros bordes y mal educados, el precio súper caro para comer encima con bichos y mesas/sillas sucias; no hay televisión, el pueblo no tiene absolutamente nada, te tienes que desplazar 15min, no te atienden cuando lo necesitas.. ETC!!!!
Las camas supercomodas.El hotel y entorno muy bonito. Íbamos en familia y como habia una boda nos alojaron a todos juntos en la parte mas tranquila del hotel.
Menos mal que solo hemos estado 2 noches porque no pasaron a limpiar ni siquiera hacer las camas de las habitaciones.
El desayuno estupendo. El pan y el bizcocho buenísimos.
La ubicación fácil de llegar. Bien señalizada.
Era como estar en un museo. Un gran nivel artístico
y elementos interesantisimos.
Repetiré.
Nos casamos en el Palacio hace 21 años y no habíamos vuelto en todo este tiempo. Reservamos con cierto temor a que los recuerdos superaran la realidad y, muy al contrario, disfrutamos mucho y nos sentimos felices de visitarlo de nuevo y ver la evolución. Estupendo trabajo de Eugenio y su equipo, sigue siendo un lugar maravilloso con un trato y atención espectaculares. Muchas gracias
El ambiente y el personal que es mas que correcto y cercano en el trato
Your guide to the flawless travel experience