This action requires an account to continue. Please log in or create an account in order to proceed with your booking.
Charming Moorish Building
Experience the allure of a lovingly restored hotel in a former Moorish building near Teruel. The original interior decor adds a touch of history and authenticity to your stay.
Unique and Tranquil Rooms
Indulge in the vibrant and uniquely decorated rooms featuring antique furniture. Perfect for unwinding in serene tranquillity after a day of exploration.
Scenic Terrace and Local Exploration
Enjoy the 2 on-site lounges or step onto the terrace for breathtaking views. Ideal accommodation for discovering the untouched countryside and iconic landmarks of Teruel region.
Book now to immerse yourself in the historic charm and natural beauty of La Realda!
Please inform of your expected arrival time in advance. You can use the Special Requests box when booking, or contact the property directly using the contact details in your confirmation.
A deposit may be required at the property.
La proximitat a Albarracín.
El preu caríssim per només dormir, sense incloure l'esmorsar i per una habitació amb llençols poc agradables de color xocolata i amb un sol coixí incòmode, dur i estret per a dues persones. Les tovalloles eren tan velles que es desfilaven i la netedad del wc i en general molt millorable.
No sembla de tres ni tampoc de dues estrelles.
La ubicación
La habitación que nos ha correspondido es una buhardilla, muy incómoda. En ella parece que han pretendido que prime, por encima de lo práctico y funcional para quienes se hospedan en ella, sólo lo estético, una combinación ecléctica entre lo rústico, lo bohemio y lo vintage que puede estar genial decorativamente, pues cuando se ven las fotos todo parece estupendo y encantador, pero que dista mucho de ser útil, pues la escasa luz, que de por sí tenía la habitación, además se acompañaba de bombillas fundidas; pero, sin duda, lo peor e inadmisible ha sido el hedor de wc, realmente vomitivo y menos mal que el inodoro contaba con un espacio separado del lavabo y bañera ya que, de lo contrario, no se habría podido permanecer en el dormitorio.
Nada podía comentarse en la recepción, pues nunca había nadie, salvo el día en el que llegamos. En dos ocasiones he tenido que comunicarme llamando por teléfono, saltándome en una de las llamadas el contestador. Tampoco había nadie al entregar la llave en nuestra salida.
Desconozco el resto de habitaciones, pero esta no la recomendaría.
Lamentablemente, no ha sido una buena experiencia. Creo que no
todo vale bajo el marbete de hotel rural y con encanto.
La habitacion era muy amplia y comoda
Los muebles y la decoración
Un lugar donde nadie te atiende
Qué las estrellas que dan la categoría del hotel , se les caen según el empleado,
Me explicó...
Pagas por un hotel de tres estrellas y cuando llegas en la placa hay dos..
ah!! No hemos puesto la nueva placa con las tres!!
La publicidad de la pared del hotel
Anunciando una funeraria
Es de risa .
Te invita .al eterno descanso.
La habitación amplia y bonita, con una cama grande y comodísima. Los desayunos con croissant a la plancha (y la amabilidad de la señora que los preparaba). La facilidad para aparcar. El pueblo en sí, con sitios curiosos (la noria, la ermita de San Roque) y agradables paseos junto al río Guadalaviar, la vega cultivada y el monte (muy curioso el acueducto excavado en la piedra). La amabilidad de la gente.
El aseo olía un poco, y, al estar nuestra habitación próxima a la cocina, a la hora de la cena llegaban también un poco los olores por la escalera.
La dificultad para encontrar dónde comer en el pueblo algunos días (tal vez por no ser temporada alta). El hotel no tiene servicio de comida al mediodía y los otros establecimientos no abren todos los días. Tampoco hay tienda ni panadería, así que hay que ir hasta Albarracín.
Trato correcto con cafetería bar para tomar algo relajado, buen precio
Pocos lugares para estacionar en la calle
La habitación era amplia y cómoda.
Lo que menos nos gustó de la estancia fue el calor dentro de la habitación. En las características del hotel se indicaba que disponía de aire acondicionado, pero al intentar utilizarlo comprobamos que no funcionaba. Al consultarlo en recepción, nos informaron de que todavía no estaba puesto a punto y que no podríamos hacer uso de ese servicio, recomendándonos simplemente abrir las ventanas.
Sin embargo, esto tampoco era una solución viable, ya que las ventanas daban a un pequeño patio interior o callejón sin salida lleno de palomas y excrementos, con una sensación bastante insalubre. Además, las palomas estaban prácticamente junto a la ventana, por lo que nos daba miedo dejarla abierta por si entraban en la habitación. Como consecuencia, pasar la noche resultó bastante incómodo debido al calor.
Por otro lado, la limpieza del baño podría mejorar. No estaba especialmente sucio, pero sí daba sensación de poca atención en algunos detalles.
El lugar es paradisíaco. Hay que ir a Albarracin ,Calomarde y La Vega de tajo .Ha sido espectacular los pasillos y pasarelas.Bonita naturaleza,el canto de los pájaros,el río.
Los armarios y el patio del hotel
Your guide to the flawless travel experience