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Convenient Location
Hotel Narcea is ideally situated in Valles, just a short drive away from popular destinations like Comillas, Suances, and Santillana del Mar.
Comfortable Rooms and Dining Options
Guests can enjoy well-equipped rooms with modern amenities such as a flat-screen TV and a private bathroom. Start your day with a delicious breakfast at the on-site bar and savor traditional dishes at the à la carte restaurant.
Accessible to Nearby Attractions
With Santa Isabel Train Station nearby and Santander and its airport within a 20-minute drive, Hotel Narcea serves as the perfect hub for exploring the region. Don't miss out on visiting San Vicente de la Barquera, just 30 km away.
Experience convenience, comfort, and accessibility at Hotel Narcea. Book your stay now!
Please let Hotel Narcea know your expected arrival time in advance. You can use the Special Requests box when booking or contact the property.
A deposit may be required at the property.
Free private parking is possible on site (reservation is not needed).
Pets are allowed. No extra charges.
Children of any age are allowed.
Children up to and including 2 years old stay for € 5 per person per night when using an available cot.
You haven't added any extra beds.
Any type of extra bed or child's cot/crib is upon request and needs to be confirmed by management.
Supplements are not calculated automatically in the total costs and will have to be paid for separately during your stay.
WiFi is available in the hotel rooms and is free of charge.
Trato impecable, amabilidad y limpieza de las habitaciones, muy cuidado todo, fenomenal.
Por poner una pega que no guarda relación con la estancia en el hotel, el restaurante cierra sábado tarde y domingo todo el dia
Bonita zona, y el hotel cumple con las expectativas
Nada
Muy bien, la televisión un poco pequeña,pero todo muy limpio.
Hay que descartar la amabilidad del señor de recepción, super agradable, solo por él vale la pena hospedarse en este hotel.
La colocación y el tamaño de la televisión
El personal muy atento.Las indagaciones muy limpias y cómodas.
Muy buen trato a nuestra mascota, además de tener preparados cuencos y una cama para ella.
La ubicación
La amabilidad del personal y la comida menú de fin de semana 22 euros dos platos postre casero y cafe
Nada!
Hemos estado alojados en familia el 2 de abril. Es un hotel sencillo pero limpio, con muy buen trato en recepción y ideal como base para conocer los pueblos de alrededor.
Se puede aparcar fácilmente en el exterior, lo cual es cómodo. Dispone de restaurante, tanto para comer como para tomar un café.
El precio fue de 95 € en Semana Santa por una habitación triple, correcto para la época y el tipo de alojamiento.
En general, buena experiencia y recomendable para estancias cortas y turismo por la zona.
Como punto menos positivo, admiten mascotas, algo que personalmente no me gusta, aunque entiendo que para otras personas puede ser una ventaja.
Ubicación
El trato del propietario. Nos dicen que nos dan de cenar aunque sea tarde y cuando estamos cenando todo son prisas (no por parte de la camarera que tuvo un comportamiento magnífico) si no por el jefe que no nos dio ni café.
La ducha de por la noche fue con agua tibia.
Una pena.
Estancia muy agradable en un emplazamiento ideal para moverte por los alrededores (Suances, Santillana, Comillas..). Es un sitio muy limpio en el que destaca el trato de la anfitriona, que fue muy amable con nuestra perrita.
Es un puntazo que hubiera frigorífico y un microondas, no tanto que el bar cerrara sábado a la tarde y domingo todo el día (entendible pero a nosotros nos influyó).
No tuvimos problema para aparcar y disfrutamos del paseo por el río Saja y el Palacio de los Bustamante.
En ocasiones se escuchaba demasiado al resto de los huéspedes. Sobre todo cuando usaban el microondas o estaban en las estancias de uso común.
Estaba limpio.
Para lo desfasado que está es demasiado caro. Para mis amigos más altos las camas se quedaban cortas (se les salían los pies). Llegamos tarde y nos dieron de cenar como "favor" en el restaurante de al lado que es de un familiar. El "favor" se convirtió en malos modos, prisas por que acabásemos, medio menú y sin poder elegir y sin poder tomarnos un café (por parte del dueño porque la camarera fue un encanto) y caro en relación con lo que comimos y cómo lo comimos.
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